Por ahí viene «El Lengua»…Sobre él recaen diversas leyendas, unos dicen que hablaba muchas lenguas, otros que ninguna o que quizá le comió la lengua el gato mientras vendía pescado en el mercado. Algunos conjeturaban sobre su pasado aristocrático. Fuera como fuese El Lengua era hombre de pocas palabras pero rico en expresiones. De joven se entretenía imitando a los demás y se le llegó a ver vestido de Fidel Castro, de penitente en Semana Santa, de flamenco y hasta de torero (esa fue sin duda una memorable «faena»). En sus últimos años solía deambular largos kilómetros abismado y sin meterse con nadie. Fue un personaje querido por mayores y temido por los niños. Un popular y célebre misterio andante.