Una anécdota real del Poropo: Aconteció en aquellos tiempos que del Circo Price -por aquellos días en Málaga- se había escapado una jirafa. No se sabe como, el Poropo se hizo con la cuellilarga y sin saber nadie tampoco de que modo y de que manera, se las arregló para llevársela a su casa que era una casamata en la Barriada de Carranque. Metió en el patio al pobrecito animal cuyo cuello y cabeza sobresalían por encima de la tapia del citado patio al menos dos metros. Y cobraba un duro a la chiquillería para que –una vez dentro del domicilio- contemplasen al artiodáctilo en toda su magnitud. Es decir: tórax y patas incluidas.De inmediato, se presentó en la casamata la Policía Armada, y se llevaron al animal y al inefable Poropo que juraba –poniendo a Dios por testigo- que ignoraba como podía haberse colado el animal en su patio sin él haberse dado cuenta. ¡¡Que disgusto!!

Alvaro Souvirón