«PEPE LECHE” , ..Ves menos que Pepe Leche Etimologías Malagueñas . Distintas acepciones:
1-Peter Leichestein existio de verdad, está constatado y era un comerciante de origen bávaro, proveedor de productos a puertos del mediterráneo español como por ejemplo Málaga. Llevaba antiparras, poco precisas por la época y a consecuencia de ellas, llamaba la atención, cuando acudía al Muelle Nuevo, para supervisar ( ) cualquier salida de los productos suyos, del navío que los contenía.»Ves menos,que PEPE LECHE ,en los baños de Apolo” es la frase más antigua que este pobre recopilador de historias ha encontrado
2-Hay quien lo identifica en el resto de España ,con un guardia municipal del siglo XIX llamado José Fernández Albusac,Parece que tenía la mano ruda a la hora de dirimir confrontaciones callejeras, lo que le proporcionó el sobrenombre de“Pepe Leches”, pues así denominaban las bofetadas las clases bajas de aquel tiempo. Su salud era buena si se exceptúa una afección de la vista conocida por “ojos tiernos”, que enrojecía los párpados y hacía lagrimear los suyos, por otro lado, tremendamente miopes, no corregidos con lentes para no deshonrar el uniforme. Cuando “soltaba una leche”, en expresión barriobajera, no había seguridad de que la recibiese el culpable, pero, como él decía, “ninguno es totalmente inocente cuando dos se pelean”.
3-Hay varias versiones malagueñas sobre este hombre, las que he conocido lo sitúan por los alrededores del puerto. Pongo dos versiones, una coloquial y la otra con cierto viso de estudio.Por cierto, este Sr. vivió un tiempo en el Hospital Civil a causa de una demencia alcohólica.Pepeleche era un marino noruego, que atracó en nuestro puerto, se enamoró de nuestra tierra, pero sobre todo del vino.Era albino y más blanco que la leche. Y con una miopía muy alta.Como su nombre era imposible de pronunciar y como los malagueños le ponemos motes a todo, le empezaron a llamar el Pepeleche.
4.-Pepeleshe malagueño. Sobre el origen de esta expresión, hay una versión que nos sitúa en el puerto de Málaga en el siglo XIX. Un velero procedente de Hamburgo hacía la descarga de una moderna, pero delicada prensa de hierro. Un mozo alemán, de pelo rubio y unos ojos azules protegidos por gafas de gruesos cristales sobre armadura de hierro, gritaba «¡ Ist leicht, ist leicht! (¡Es fácil, es fácil!). Aquello les sonó a los malagueños a «leche». El chaval fue bautizado como Pepeleshe, expresión que se extendió a aquellos que no ven o no quieren ver.
Vía: ANTONIO FERNÁNDEZ LAPORTE